lunes, 21 de junio de 2010

"La Otra", institución latina similar a la mutá -matrimonio temporal- del Chiismo

"La Otra", institución latina similar a la mutá -matrimonio temporal- del Chiismo


Por: Said Abdunur Pedraza


En mi artículo Mujeres en alquiler: Una atrocidad del chiismo [1] mostré en qué consiste la mutá o matrimonio temporal del Chiismo, y cómo es una forma de alquiler de mujeres similar a las "chicas prepago". Complementé dicho artículo con el ensayo La verdad oculta del asunto de mutá, [2] del profesor de la universidad de Marmara, Dr. Ibrahim Canan, ensayo que hace una exposición profunda y exhaustiva sobre qué es la mutá y por qué está prohibida en el Islam.

Los argumentos a favor de la mutá, que generalmente se basan en jadices (tradiciones) sacados de contexto o que fueron abrogados posteriormente, son tan débiles, que los chías recurren a cualquier estrategia de confusión para tratar de minimizar el tema o desviarlo en otro sentido. Me han llegado comentarios incluso que intentan justificar la mutá con base en tradiciones de pueblos amerindios, como si la tradición de culturas autóctonas fuera fuente de autoridad en el Islam. ¿Acaso no ordenó el profeta Mujámmad (ByP) que los Musulmanes debíamos diferenciarnos de los incrédulos y los politeístas? ¿Y no son los pueblos amerindios, politeístas?

El tema de la mutá siempre causa escozor, porque muchos chías reconocen que es algo sin asidero, y una vergüenza. En realidad, el tema definitivo que marca el abismo entre el Islam y el chiismo, es el tema del Imanato. Quien tiene claro qué es el monoteísmo islámico y cuál es el verdadero significado de la Chajada (declaración de fe), sabe que creer en "imanes infalibles" rompe el primer pilar del Islam (Véase Sobre La Infalibilidad [3]). Quien entiende esto, sabe que el chiismo no es Islam, y que cualquier chía que adhiera a esta doctrina, no puede llamarse Musulmán (Véase ¿Los Chías son Considerados Musulmanes? Una Respuesta Equilibrada [4]). Pero este es un tema que a algunos parece complejo, muy erudito, muy intelectual, y por ello se le presta poca atención.

Sin embargo, cuando se habla de la mutá, hay un feeling, una sensación, un rechazo natural del tema. Es decir, una persona puede pensar que eso es muy divertido, que la sociedad debería permitirlo, pero aún así pensar que una religión que se proclama monoteísta lo permite y lo llama "matrimonio", es una idea que no cala, no es fácilmente aceptada. Algunos quizá incluso se sienten ofendidos, invadidos en su propio espacio de rechazo y rebeldía: Si lo que ellos hacen en contra de las reglas, resulta ser legalmente admitido y además, permitido por Dios, ¡ya no es un acto de rechazo! ¡Les han usurpado su deseo de pecar y su impulso autodestructivo!

Sí, es curioso, pero el tema de la mutá no solo despierta animadversión entre quienes defienden la institución del matrimonio como base de la familia (padre-madre-hijos), y la familia como base de la sociedad. También despierta animadversión entre quienes rechazan el compromiso matrimonial y buscan hacer de ese rechazo un símbolo de su "liberación". Por eso a los chías no les gusta que se les recuerde el tema, aunque como dije en Mujeres en alquiler: Una atrocidad del chiismo [1], estoy seguro que es un error. Si supieran vender la idea, millones de agnósticos se unirían a las filas del chiismo. Básicamente sus vidas no cambiarían en esencia, solo en forma, y seguirían disfrutando su libertinaje sexual, quizá a un ritmo menor, a una escala menor, pero en compensación con la absoluta tranquilidad de estar actuando dentro de la ley y, supuestamente, libres de pecado.

Pero esa es una faceta de la mutá. En realidad, hay otra que también es muy cercana a los Latinoamericanos. Es verdad: la mutá es una puerta hacia el libertinaje sexual, pero no es libertinaje en sí misma. Dentro de cierto marco, la mutá puede llegar a parecerse mucho al matrimonio, aunque sin serlo jamás. Y en Latinoamérica tenemos el ejemplo perfecto de ello: "La Otra", esa institución que ha brindado tantos éxitos a los guionistas de telenovelas.

El esquema de "La Otra" es idéntico al de la Mutá: El hombre casado consigue otra mujer. Esa Otra es su compañera no solo sexual, sino en muchos ámbitos de su vida. Generalmente, a la Otra la conocen los amigos cercanos y compañeros de trabajo. Con la Otra hace viajes y fiestas, a los que no lleva a la Esposa con la excusa de que "son cosas de trabajo". Pero en sociedad, la Otra permanece oculta, entre tinieblas. Allí solo existe la Esposa, la Oficial. La Otra no tiene derecho a dormir con el hombre en su cama nupcial, esa es la cama de la Esposa. La Otra se conforma con compartir el lecho con él cuando él desea y logra sacar tiempo para ella. Sin embargo, la relación con la Otra es estable, puede durar tanto o más que el matrimonio oficial (a veces el hombre se casa cuando ya mantiene relación con la que será la Otra el resto de su vida). Muchas veces, la Otra le da hijos al hombre, y él entonces conforma dos hogares. Generalmente la esposa termina por enterarse, y comienza la guerra por la supremacía. La Otra lucha por ser la mejor en la cama. La Esposa tiene la ventaja de ser la Oficial, de tener estatus superior, algo que la Otra jamás conseguirá.

Hasta finales de los años 1970 o mediados de los 1980, en Colombia la Otra no tenía derecho legal alguno. Sus hijos eran hijos naturales, no podían llevar el apellido del padre. Ella no podía reclamar nada al hombre y sus hijos no podían heredar tampoco. Así exactamente funciona la mutá o matrimonio temporal del chiismo. Solo hay una diferencia: el hombre jamás establece con la Otra un término específico para el matrimonio, la mutá en cambio debe tener un período de tiempo establecido con claridad desde el comienzo, aunque puede prorrogarse con el mismo hombre el número de veces que se quiera sin que haya necesidad de observar un tiempo de espera para la prórroga.

Ahora bien, supongamos que el hombre le propone a la mujer: "Quiero que seas mi Otra, ya sabes, clandestina, mi Esposa no debe enterarse, yo te visito para que estemos juntos cuando pueda, y quiero que vivamos así por 10 años, y te voy a comprar un apartamento que será nuestro nido secreto". Si la propuesta la hace un chía y la mujer acepta, listo, eso es una mutá, un matrimonio temporal, el término está establecido y el apartamento sería el pago a la mujer, que se alquila a ese precio por esos 10 años. Es perfectamente legal y bien visto por Dios, según el chiismo. Ella está al nivel de una esclava, no puede compartir el lecho nupcial con el hombre, no puede exigir nada, no puede heredar, y no tiene el mismo estatus de la Esposa. El hombre la visitará, pasará algún tiempo con ella, a veces saldrá con ella, y volverá a su hogar al lado de su Esposa.

Claro que se pueden mezclar las modalidades. Es decir, el hombre podría establecer mutá con una mujer por un año. Terminado el plazo, el "matrimonio" queda disuelto, y él puede establecer mutá con otra mujer por, digamos, dos horas. Quizá establezca mutá dos o tres veces, ya saben, para conocer otras mujeres. Sería lo que hoy llaman "darse un tiempo". Luego de un par de meses, vuelve a buscar a la mujer con la que estuvo un año y hace mutá con ella por otro año. Y todo esto estando casado. Sería perfectamente legal, y los chías lo consideran un matrimonio aprobado por Dios. Este hombre puede ir tranquilo al Paraíso. Y ella también, aún si tiene un matrimonio normal (por tiempo indefinido) con otro hombre.

No creo que en Latinoamérica haya muchos jóvenes entre los 18 y los 25 años a los que no les suene atractiva esta idea. Es perfecto para los universitarios: el joven se "casa" temporalmente, por un semestre, con una muchacha. Está con ella, comparten, se miman, tienen sexo, y todo es bien visto, legal y aceptado por Dios. Luego vienen las vacaciones, ya es soltero, y si quiere puede estar con otra muchacha por unos días, en fin, son vacaciones, ¿no? Y sería legal, magnífico. Al siguiente semestre, bueno, quizá vuelva con la muchacha del semestre anterior, o quizá prefiera a otra. Mientras existan mujeres dispuestas, el límite es la imaginación. No es nada distinto a lo que, en efecto, ocurre hoy en las universidades, y es aceptado socialmente. Lo distinto estaría en que la idea de que el asunto no es pecaminoso, daría más confianza a estos jóvenes para reforzar esta práctica. Aunque, quizá también sea cierto que le restaría a algunas mujeres no solo el "encanto" de hacer algo pecaminoso, sino también, la idea de encontrar algún día el hombre con el cual casarse. Si al fin y al cabo, se han estado casando cada seis meses.

En fin, no estoy tan seguro de la penetración que el chiismo tendría en los universitarios si sus predicadores vendieran la idea de la mutá con ahínco. Lo que sí se es que la mutá no se diferencia mucho, prácticamente nada, de lo que hacen los jóvenes hoy día por su cuenta. Y por lo tanto, no hay mucha esperanza de que la mutá ayude a cambiar la descomposición social que vivimos a cuenta de la destrucción de la familia, no solo como núcleo social, sino incluso como concepto. Y es que si se quiere cambiar la realidad de una sociedad, no puede hacerse legalizando lo que la sociedad ya acepta como normal y que es justamente lo que la está desmembrando, sino logrando cambios profundos en la mentalidad y el comportamiento de las personas. No tengo duda de que la mutá no cambiaría en absoluto la mentalidad y el comportamiento de los universitarios que tienen relaciones extramaritales de forma regular y socialmente aceptada.

El Islam, en cambio, es un modelo de vida individual y colectiva, social y personal, que implica cambios profundos y radicales en la forma de ver el mundo, en la forma de ver al otro, en la forma de verse a sí mismo, y en la forma de comportarse tanto en solitario como en sociedad, en lo privado y en lo público. El sistema social Islámico está basado en la familia como pilar de la sociedad, y en la mujer como columna vertebral de la familia. Un sistema así no puede permitir el alquiler de mujeres.

Dios envió su mensaje a través de profetas y mensajeros, y reveló libros sagrados para que sirvieran de guía para la humanidad. Y a pesar de que la Tora y la Biblia están demostradamente adulteradas y no es posible determinar con certeza qué tanto del mensaje original revelado por Dios subsiste en estos libros (véase Los Últimos Hallazgos Arqueológicos Bíblicos y la Autenticidad de la Biblia Actual [5]), aún así, en ninguno de ellos aparece el alquiler de mujeres como algo permitido por Dios. Y por supuesto, la autorización para ello es inexistente en el Corán. Si a ello le sumamos el tema del Imanato (véase El Concepto Chía del Imanato, Explicado [6]) y la doctrina de la Taquiya (negar la fe) como algo obligatorio aún cuando no corre peligro la vida (véase Chiismo: Los Aspectos Más Peligrosos [7]), no solo podemos decir que el Chiismo no es Islam, sino además, que el Chiismo ni siquiera es fiel a la tradición abrahámica.

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NOTAS

[1] Mujeres en alquiler: Una atrocidad del chiismo (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/06/mujeres-en-alquiler-una-atrocidad-del.html).

[2] La verdad oculta del asunto de mutá (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/06/la-verdad-oculta-del-asunto-de-muta.html).

[3] Sobre La Infalibilidad (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/12/sobre-la-infalibilidad.html).

[4] ¿Los Chías son Considerados Musulmanes? Una Respuesta Equilibrada (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/04/los-chias-son-considerados-musulmanes.html).

[5] Los Últimos Hallazgos Arqueológicos Bíblicos y la Autenticidad de la Biblia Actual (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/04/los-ultimos-hallazgos-arqueologicos.html).

[6] El Concepto Chía del Imanato, Explicado (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/12/el-concepto-chia-del-imanato-explicado.html).

[7] Chiismo: Los Aspectos Más Peligrosos (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/12/chiismo-los-aspectos-mas-peligrosos.html).


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La Escandalosa Verdad Sobre La Mutá –matrimonio temporal del chiismo visto por los propios chias- (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/06/la-escandalosa-verdad-sobre-la-muta.html).

La liberación de la mujer a través del Islam (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/11/la-liberacion-de-la-mujer-traves-del.html).


Unir la Ummah no es mezclar Islam con otras sectas y religiones (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/12/unir-la-ummah-no-es-mezclar-islam-con.html).
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