lunes, 12 de abril de 2010

Submitters: La Desviación Numerológica de un Ególatra

SUBMITTERS: LA DESVIACIÓN NUMEROLÓGICA DE UN EGÓLATRA


Por: Said Abdunur Pedraza


El Islam es equilibrio, es el camino medio. "Todo extremo es vicioso" reza un dicho popular con el que el Musulmán está en pleno acuerdo. La convicción que tiene el Musulmán de estar en el camino correcto, proviene de dicho equilibrio: por un lado, el Islam enseña que la fe surge del conocimiento.

“En realidad sólo temen a Al-Lah aquéllos de Sus siervos que tienen conocimiento; es cierto que Al-Lah es Poderoso, Perdonador.” Corán 35:28.
“A quien tomó un camino buscando el conocimiento, Al-Lah le facilita con ello un camino al paraíso”. Mujámmad (Bendiciones y Paz de Dios sean con él), recopilado por Bujari.

Pero también nos enseña que debemos creer profundamente con nuestros corazones, porque sólo así buscaremos de forma permanente la perfección en la continua práctica de la adoración a Dios.

"Las acciones son válidas según las intenciones". Recopilado por Bujari y por Muslim.
"Ijsán es adorar a Dios como si Le vieras, ya que si tú no Le ves, Él te ve". Recopilado por Nawawi.

De nada sirve una fe ciega con todo el corazón.

“'¿Acaso son iguales los que tienen conocimiento y los que no tienen conocimiento?' Solo reflexionan los dotados de entendimiento.” Corán, 39:9.

Pero tampoco es útil una fe basada sólo en el intelecto, porque el nafs (ego) de la “intelectualidad” es muy poderoso, y podemos caer en la creencia falsa de que somos capaces de alcanzar el conocimiento por nosotros mismos, olvidando que el conocimiento pertenece solo a Dios y es Él quien guía a quien Él quiere.

Eso fue lo que le ocurrió a Rashad Khalifa. Egipcio de nacimiento, estudió Ciencias Agrícolas en Estados Unidos y obtuvo un doctorado en Fisiología Vegetal en la Universidad de California, aunque después se autoproclamó bioquímico (se ha afirmado que lo hizo para obtener financiación de Libia y Arabia Saudita en supuestas investigaciones sobre petróleo). Se casó con una estadounidense, tuvo dos hijos y obtuvo la nacionalidad americana. [1]

Khalifa fue un hombre inteligente y astuto, que trabajó duro durante su vida para destacar por su intelecto. Pero olvidó que todo acto vale según su intención, y cuando se hace cualquier cosa, incluso buscar el conocimiento, con una intención distinta a la de agradar a Dios, esto no será válido el Día del Juicio, y suele ser causa de problemas en esta vida.

Khalifa creía que tenía la capacidad de descifrar secretos guardados en el Corán que no habían sido desvelados por ningún erudito en 14 siglos. A pesar de su convicción intelectual en la inspiración divina del Corán, tenía poca fe en su corazón, y por ello fue influenciado por el esoterismo y la metafísica que hicieron furor en Norteamérica entre las décadas de 1960 y 1970. Se aficionó por la creencia pagana de la numerología, y decidió analizar el texto coránico con técnicas numerológicas, lo que ya era, de por sí, un contrasentido: ¿recurrir a prácticas idólatras para confirmar el monoteísmo islámico?

En 1968, Khalifa tuvo acceso a una nueva tecnología que venía desarrollándose hacía poco más de dos décadas: los computadores. Khalifa recurrió a esta tecnología para buscar cualquier patrón numérico que pudiera darle fama como “el hombre que descifró el código coránico”. En 1974 hizo pública su investigación en Estados Unidos y declaró que había descubierto que todo el Corán está escrito en base a una compleja estructura matemática de base 19, número que se nombra en la sura 74 aleya 30. Según él, su descubrimiento demostraba más allá de toda duda que el Corán no puede ser una creación humana, y con ello, ya no había excusa para rechazar su origen divino. Uno creería que semejante noticia habría sido motivo de un gran escándalo en todos los medios de comunicación, y que Khalifa habría sido invitado a todos los noticieros y programas de entrevistas en Estados Unidos, y luego en todo el mundo, para hablar de su increíble descubrimiento. Pero los gringos estaban demasiado ocupados con los problemas de la crisis petrolera, causada por la decisión de la Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo de no exportar crudo a los países que habían apoyado a Israel en la guerra de octubre de 1973. Ante el choque diplomático entre estadounidenses y árabes, lo último que querían los medios de comunicación era darle publicidad al descubrimiento de un código secreto en el Corán. [2]

Aún así, el supuesto hallazgo tuvo inicialmente buena acogida en el país de origen de Khalifa, como era de esperarse. Ya en 1969, algunas revistas y periódicos egipcios habían publicado notas sobre el trabajo de Khalifa, y para 1973, él estaba siendo invitado por algunas universidades, mezquitas y organizaciones para dar charlas sobre sus investigaciones. Pero él se había guardado un secreto todo ese tiempo, un secreto que cada día era más difícil de mantener, y que él sabía, sería la debacle. Todo su trabajo, y la fama que había logrado con él, pendían de un hilo. ¿Cómo darles la noticia a todos los que creían firmemente en sus descubrimientos, y que además, eran todos Musulmanes? Los científicos no-Musulmanes le habrían dado la espalda y su carrera se habría arruinado. Pero los musulmanes, seguramente harían más que eso: lo verían como hereje.

En este punto, la historia de Khalifa tiene su quiebre definitivo. Necesitaba inventar algo lo suficientemente poderoso como para atraer la atención y capturar adeptos, a pesar del rechazo que, estaba garantizado, recibiría de la comunidad científica y de la Umma (comunidad musulmana) por igual. Y entonces, su cerebro se hundió en el más oscuro abismo de la egolatría, no sólo sacándolo del Islam, sino arrastrándolo definitivamente al Chirk (idolatría, el peor de los pecados).

Igual que ocurre con el falso “código secreto de la Biblia”, aplicar programas de computación para calcular extensos textos en todas las formas posibles, puede llevar a prácticamente cualquier conclusión que uno desee. Sólo basta ajustar los algoritmos, cambiar valores en las variables, ejecutar el programa una y otra vez, hasta que ¡voilá! Fue así como Khalifa se preparó para su gran anuncio.

Reveló por fin su secreto. Para que toda su elaborada estructura matemática basada en el número 19 funcionara con el texto coránico, debió suprimir dos aleyas (versículos), 9:128-129. ¡Ah, pequeño detalle! Dos aleyas le estorbaban, y decidió que esas aleyas, sencillamente, sobraban en el texto. Sólo retirando esta parte del Corán, su programa de computador funcionaba como él deseaba y arrojaba los resultados que lo habían hecho famoso. [3] Pero, ¿cómo se atrevía él a alterar el texto del Noble Corán? ¿Con qué derecho manipulaba así la palabra de Dios?

Khalifa, al hacer público su secreto, reveló también que “milagrosamente”, durante sus investigaciones, había descubierto que su propio nombre aparecía codificado, en base 19, dentro del texto coránico, ¡exactamente 19 veces! Según él, esa era la prueba incuestionable de su misión, y al descubrirla lo había entendido todo: El Corán había sido alterado, las dos aleyas en cuestión habían sido agregadas intencionalmente, y él era el Mensajero de Dios (supuestamente profetizado en la Biblia y en el Corán), que había sido enviado para corregir el Corán, devolverlo a su pureza original, y restablecer el verdadero Islam. [4] (Aquí se enciende el gran letrero rojo que dice: APLAUSOS).

¿Y por qué precisamente estas dos aleyas? Khalifa sólo necesitaba retirar dos aleyas del Corán para que sus cálculos matemáticos coincidieran, entonces, ¿por qué eligió “borrar” precisamente 9:128-129? Khalifa confiaba en que podía darle explicación histórica a ello. En su famoso Tafsir (exégesis del Corán), Al Qurtubi explica que Zaid bin Zábit, al compilar todo el texto del Corán en un único volumen por pedido de Abu Baker y Umar (el entonces primer Califa o sucesor del Profeta, y quien sería el segundo Califa), no encontró en los manuscritos estas dos aleyas. Recordándolas de memoria (así como muchos otros memorizadores del Corán), sabía que eran parte de la Revelación, pero necesitaba que no estuvieran sólo en la memoria de los recitadores del libro sagrado, sino que aparecieran en alguno de los manuscritos. Por fin halló ambas aleyas en el manuscrito que estaba en poder de uno de los Sajaba (compañeros del Profeta) de mayor conocimiento, y entonces pudo agregarlas a la compilación final. Khalifa argumentó que esas dos aleyas en realidad habían sido adicionadas por Zaid por intereses personales, supuestamente para darle un lugar preponderante a Mujámmad (ByP) que, según Khalifa, no merece. Por supuesto, semejante argumento fue fácilmente desmentido por los musulmanes, gracias a 14 siglos de estudios minuciosos y profundos de miles de eruditos y estudiosos musulmanes y no musulmanes, que han demostrado una y otra vez que el Corán no ha sido adulterado por la mano del hombre y se mantiene intacto, fiel letra por letra a lo que Dios reveló al Profeta (ByP) a través del ángel Gabriel (la Paz de Dios sea con él).

No sé si por la mente de Khalifa alguna vez pasó la ridícula idea de que los musulmanes creerían sus patrañas, o si desde un principio sabía que sería rechazado, pero confiaba en que al menos con su argumento respecto a estas dos aleyas, y su declaración de ser “mensajero de Dios”, llamaría la atención lo suficiente como para no perder su fama e iniciar una nueva secta. No sé hasta qué punto, ya en ese momento tenía planeado lo que seguiría, o lo fue construyendo en el camino. El hecho es que, como era de esperar, su declaración fue una bomba que explotó en todo el mundo musulmán. No se hicieron esperar las fatuas (opiniones legales) de eruditos que lo declararon desde Kafir (incrédulo) hasta Apóstata. Algunos hasta lo han llamado Dayal (falso Profeta o Anticristo). Tampoco se hicieron esperar los artículos científicos que criticaban duramente su trabajo y echaban por tierra los resultados de sus investigaciones.Entre los argumentos en su contra, se cuentan:
  1. Desde el momento mismo de la revelación coránica, han existido siempre los Jafid (protectores) del Corán, que lo han memorizado y lo han transmitido oralmente y con su ejemplo de vida de generación en generación. No es posible que el texto escrito haya sido alterado sin que los memorizadores se percataran de ello.
  2. Las personas que compilaron y certificaron el texto oficial escrito del Corán eran musulmanes reconocidos por su fe, su conocimiento, y porque escucharon la recitación del Corán de boca del propio Profeta (ByP). En ese mismo momento había aún muchos otros seguidores del Profeta (ByP) que también conocían el Corán de boca del mismo Mujámmad (ByP).
  3. El Califa que ordenó poner el Corán por escrito y dejar una única versión escrita autorizada, fue uno de los compañeros del Profeta (ByP), quienes arriesgaron muchas veces sus vidas en batalla para defender el Islam.
  4. Ningún erudito jamás supo de ningún código, secreto o misterio coránico relacionado con el número 19, tampoco se hace mención a ello en el Corán ni en la Sunna.
  5. El Corán no fue revelado en forma escrita sino oral, por lo que cualquier análisis basado sólo en su caligrafía no tiene validez.
  6. Al-lah ha prometido que protegerá al Corán de toda corrupción hasta el Día del Juicio. Decir que el Corán contiene dos versos añadidos fraudulentamente por los hombres, es llamar mentiroso al Creador.
  7. El sajaba a quien fue confiada la compilación del Corán fue uno de los escribas del Profeta (ByP). Escuchó de boca de él (ByP) el Corán completo, lo puso por escrito dictado directamente por él (ByP), y aprendió el Corán de memoria durante la vida de Mujámmad (ByP).
Pero este no fue el fin para Khalifa. Los enfrentamientos con los eruditos musulmanes lo llevaron a declararse a sí mismo en guerra contra ellos. Declaró que el ángel Gabriel había comenzado a visitarlo, revelándole que el Islam, al igual que todas las religiones existentes, estaba viciado, que los eruditos eran corruptos, y que la Sunna (práctica) y los Jadices (registro oral) eran inventos de los hombres, promovidos por Chaitán (Satanás). A partir de entonces, promovió la frase “Corán, solo Corán y nada más que Corán”, rechazando cualquier otra autoridad, es decir, nada de Sunna, ni Fiqh (jurisprudencia), ni el ejemplo de las primeras generaciones, ni el de la gente de Medina, ni la Iytijad (el uso de la razón), solo Corán. Y por supuesto, solo la versión y la interpretación suyas del Corán, de modo que hizo una “traducción autorizada del Corán al inglés” con correcciones y comentarios de su propia pluma, que es la única versión que utilizan sus seguidores, los Submitters (Sometidos). Por supuesto, eso implica el rechazo de toda fatua existente y la negación de los madjab (escuelas de jurisprudencia). [5]

De modo que Khalifa inició una nueva secta de coranitas (existen al menos tres sectas que sólo aceptan el Corán y niegan la Sunna). [6] Fundó en Estados Unidos dos organizaciones que se dedican a difundir sus falsas doctrinas y capturar nuevos miembros: "Sometidos Unidos Internacional" (USI por sus siglas en inglés, United Submitters International) y “Comunidad Internacional de Sometidos” (ICS por sus siglas en inglés, International Community of Submitters), y fundó también la “Mezquita Tucson”, en Arizona. [7] Actualmente, estas organizaciones están muy activas en Internet, a través de Facebook, blogs, sitios web y otros, presentando su secta como “Islam verdadero”, y están intentando penetrar en la comunidad de habla hispana con traducciones bastante malas de sus documentos.

Para 1979, la revolución de la coalición iraní entre chiítas y comunistas contra el cha (dictador títere de Estados Unidos) y la guerra Irán - Irak (provocada y financiada por Estados Unidos, Reino Unido y sus aliados, que entrenaron al ejército de Sadam Hussein y vendieron armas a ambos bandos), provocaron la segunda crisis del petróleo. [8] Y para ese mismo año, Rashad Khalifa, confiado en su calidad de “Mensajero de la Alianza para la unificación de todas las religiones”, ya hacía de las suyas con toda libertad. En una de sus andanzas, contactó al administrador de un edificio donde se alquilaba una oficina. Obtuvo prestada la llave de la oficina, supuestamente para mostrarla a unos amigos interesados mientras el administrador estaba fuera de la ciudad. Engañó a una muchacha de 16 años, diciéndole que la contrataba para un “proyecto de la ONU para la investigación del aura humana”. La niña, influenciada por la propaganda esotérica de los años 70, e inocente de que la ONU jamás habría financiado un estudio de ese tipo, se prestó para el trabajo, atraída por la paga. Khalifa le pidió que se desnudara en la oficina, para que la ropa no interfiriera con su “aura”. El periódico local Tucson Citizen reportó el 6 de octubre de 1979 que la muchacha acusó a Rashad Khalifa, de 43 años de edad, de haberla violado. En el hospital no hallaron evidencia de relaciones sexuales en el cuerpo de la muchacha, pero Khalifa admitió que había “manipulado los senos” de la muchacha. Esta declaración, y la forma como Khalifa obtuvo la llave de la oficina para su supuesto “trabajo científico”, fueron considerados como causa probable para llevar al autoproclamado “mensajero de Dios” a juicio. [9] Khalifa llegó a un acuerdo con los abogados de la muchacha para cerrar pronto el caso y no ir a juicio (es decir, silenció a la muchacha con mucho dinero). [10] No se sabe si este fue un caso aislado, o si Khalifa tenía la costumbre de engañar adolescentes para tener sexo con ellas.

Rashad Khalifa alteró la Salah (oración), retirando de ella toda mención al nombre del Profeta (ByP). Declaró que Al-lah jamás ordenó a Ibrajim (Abraham) que sacrificara a su primogénito. [11] Estableció la creencia en que las personas que mueren antes de los 40 años de edad, van directo al cielo sin importar cómo hayan vivido (pero, curiosamente, ningún Submitter se atreve a suicidarse antes de los 40 para ganar la salvación) [12]. Incluso declaró que había calculado la fecha del Día del Juicio, [13] y que la cita del Corán 3:81 anunciaba su venida. Los musulmanes sabemos que esa cita no habla de Khalifa sino de Mujámmad (ByP), sabemos que nada ni nadie excepto Al-lah conoce cuándo será el Día del Juicio, y sabemos que cualquiera que afirme que después de Mujámmad (ByP) hay o habrá algún ser humano con alguna característica única y propia de los Profetas (como la infalibilidad o la misión de Mensajero), niega el Fin de la Profecía, es decir, niega que Mujámmad sea el Sello de los Profetas, y por tanto, niega la Chajada (declaración de fe). Y quien viola el Primer Pilar, no es musulmán. [14] El Corán “autorizado” publicado por Khalifa y aceptado por los Submitters, no sólo tergiversa el texto coránico con comentarios acomodados hechos por alguien que jamás estudió teología islámica ni ciencias del Corán, sino que además, altera el texto mismo del Corán. Los musulmanes sabemos lo que pasará el Día del Juicio con aquellos que se han atrevido a modificar la palabra de Dios. Pero este pecado también tiene sus consecuencias en esta vida.

Rashad Khalifa fue brutalmente asesinado en enero 31 de 1990 en su “mezquita” en Tucson. Como podría esperarse, los medios de comunicación estadounidenses se apresuraron en acusar a “organizaciones de musulmanes radicales”. Algunos submitters han publicado artículos donde afirman que Khalifa fue “la primera víctima de un atentado de Al Qaeda en Estados Unidos”. Otros afirman que Khalifa fue asesinado por los mismos “árabes radicales” del atentado con bomba a las Torres Gemelas en 1993. La verdad es que la forma en que fue atacado Khalifa no coincide con el modus operandi de una organización terrorista, sino que tiene claras señales de ser un crimen “pasional” o de venganza: Rashad Khalifa recibió un gran número de puñaladas, y su cuerpo fue bañado en xilol, líquido inflamable derivado del benceno [15] (al parecer, el asesino quería incinerar el cuerpo).

Para 2008, el gobierno de Canadá había logrado recolectar pruebas suficientes en contra de un antiguo estudiante y seguidor de Khalifa, quien fue extraditado a los Estados Unidos donde espera juicio por su asesinato. [16]

Por supuesto, los submitters se han dedicado a encontrar más cosas “secretamente codificadas” en el Corán, con base 19. Uno de ellos afirma que no solo el nombre de Khalifa aparece codificado en el texto coránico, sino que la fecha exacta “del martirio del Mensajero de la Alianza” aparece también codificada, y que por lo tanto, el asesinato de Khalifa había sido profetizado por Al-lah hace más de 14 siglos. [17] Resulta curioso que el “genio matemático” que descubrió el código, no vio nunca esa profecía, en más de 20 años de investigaciones. Como ocurre con las falsas “profecías” de Nostradamus y de cualquier otro, solo son “descubiertas” después de que ocurren los hechos. Sólo Al-lah conoce el porvenir.

Que Al-lah nos guíe por el camino recto del Islam, nos aleje de las sectas desviadas, y nos permita ser de los exitosos en esta vida y en la última. Amín.

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NOTAS


[1] http://www.wikiislam.com/wiki/Rashad_Khalifa.

[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_del_petr%C3%B3leo_de_1973.

[3] http://www.answering-christianity.com/19.htm.

[4] http://www.islam-watch.org/MuminSalih/KhalifaProphet.htm.

[5] En http://www.quran.org/quran.htm se encuentra la versión alterada del Corán publicada por Khalifa.

[6] http://en.wikipedia.org/wiki/Qur%27an_alone.

[7] http://www.masjidtucson.org/submission/submitter_and_submission.html.

[8] http://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_del_petr%C3%B3leo_de_1979.

[9] Puede verse una copia facsímil del periódico en el que apareció la noticia en http://www.quransearch.com/rk_news_paper_article.htm.

[10] http://www.answering-christianity.com/rk_rape_case.htm.

[11] http://www.submission.org/Ismail.html.

[12] http://www.inet.ba/~hardy/kill_yourself.htm.

[13] http://www.inet.ba/~hardy/rashad2280.htm.

[14] Véase “Unir la Ummah no es mezclar Islam con otras sectas y religiones” (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/12/unir-la-ummah-no-es-mezclar-islam-con.html).

[15] http://es.wikipedia.org/wiki/Xileno.

[16] http://en.wikipedia.org/wiki/Rashad_Khalifa.

[17] http://www.danielpipes.org/comments/88333.
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1 comentarios:

Publicaciones dijo...

Assalamu aleykum, buena nota, hace unos meses supe quien era este tipo a travez de un joven que estaba interesado en el Islam. Este joven me contacto por Facebook y pidiendome información sobre el Islam, le envie links y libros en PDF CONFIABLES y a la vez el me mando los "links islamicos" que estaba estudiando... me sorprendio mucho el concepto de Islam que tenía, todo por leer esa web submission.org y para colmo, su "novia musulmana" es miembro de esta secta. Alhamdulillah este joven esta aprendiendo sobre el Islam de buenas fuentes y Alhamdulillah que este kafr (Rashad Khalifa) está muerto.
Wassalam